Otros sectores, como las tiendas de moda, calzado, relojerías, joyerías, ... en los que los artículos que se ofrecen no son de primera necesidad, como ocurre en la alimentación o farmacia, deben hacer grandes esfuerzos sobre la distribución del espacio comercial,
optimización de puntos de venta e imagen adecuada, recurriendo al Visual Merchandising para conseguir desplegar un conjunto de estímulos y sensaciones con la finalizad de atraer al cliente hasta el interior para que realice el acto de compra.
La farmacia no debe conformarse con lo que factura en recetas, sino que debe aprovechar todos los factores que tiene a su favor para conseguir dar salida de forma eficaz a una gran cantidad de referencias de venta libre formando así parte activa del negocio y la facturación.