El escaparate es un gran arma de comunicación, aunque a veces se convierte en un espacio cerrado, sin el mobiliario adecuado, masificado o sin el cambio y cuidado necesarios.
El escaparate es el primer vendedor silencioso e identificativo del punto de venta que transmite de forma anticipada desde el exterior una idea de los productos expuestos y de como será el interior del comercio, por lo que no debemos menospreciar su verdadera capacidad de convencer y atraer nuevos clientes hacia el interior de la farmacia.
Debemos tener en cuenta que el tiempo que un escaparate dispone para convencer al viandante es de apenas 9 segundos, por lo que debe encontrarse fresco y vivo en todo momento, para lo que se prestará especial atención en su rotación, imagen y en los productos estacionales.