El espacio debe estar convenientemente distribuido, ya que influye directamente sobre la exposición del gran surtido de referencias que nos encontramos, por lo que se deben delimitar secciones dependiendo de la naturaleza y función
terapéutica de los productos (higiene capilar, higiene corporal, higiene íntima, bucodental, dermocosmética, adelgazamiento y anticelulíticos, bebé-infantil, herboristería y fitoterapia, OTC medicamentos de venta libre, podología, ortopedia, óptica, ...) y cada una de ellas ubicada en su lugar correspondiente con el mobiliario adecuado, así como el equipamiento existente, evitando de paso la masificación de expositores.
Es importante adaptar la exhibición de productos al espacio disponible teniendo muy en cuenta como, donde y cuales son los productos que debemos implantar para conseguir rentabilizar eficientemente la zona de venta libre.
Permitir un flujo de clientela adecuado ayudará a que se recorra la máxima superficie del establecimiento, aumentando de esta forma las posibilidades de compra.